Título original: Shutter Island Género: Drama, Misterio, Thriller País: Estados Unidos Dirección: Martin Scorsese Interpretación: Leonardo DiCaprio Mark Ruffalo Ben Kingsley Emily Mortimer Michelle Williams Max von Sydow Jackie Earle Haley Elias Koteas Patricia Clarkson Ted Levine John Carroll Lynch Sinopsis: Adaptación de la novela homónima de Dennis Lehane. Ambientado en 1954. DiCaprio interpreta a Teddy Daniels, un U.S. Marshal que está investigando la desaparición de un asesino de la institución mental en la que se hallaba recluido. Su pista le llevará hasta la isla de Shutter. Ashecliffe es el nombre de la institución de salud mental donde se desarrolla gran parte de la trama de la película.
Título original: A single man. Dirección: Tom Ford. País: USA. Año: 2009. Duración: 99 min. Género: Drama. Interpretación: Colin Firth (George), Julianne Moore (Charley), Matthew Goode (Jim), Nicholas Hoult (Kenny), Ginnifer Goodwin (Sra. Strunk), Teddy Sears (Sr. Strunk), Jon Kortajarena (Carlos), Paulette Lamori (Alva), Ryan Simpkins (Jennifer). Guión: Tom Ford y David Scearce; basado en la novela de Christopher Isherwood. Producción: Tom Ford, Chris Weitz, Andrew Miano y Robert Salerno. Música: Abel Korzeniowski y Shigeru Umebayashi. Fotografía: Eduard Grau. Montaje: Joan Sobel. Diseño de producción: Dan Bishop. Vestuario: Arianne Phillips. Distribuidora: Aurum. Estreno en USA: 11 Diciembre 2009. Estreno en España: 12 Febrero 2010.
La mujer sin piano es el retrato de un ama de casa cualquiera a comienzos del siglo XXI en Madrid. Su protagonista (Carmen Machi) es una mujer casada para la que no hay nada comparable a la íntima satisfacción de ver el plato humeante servido con admirable puntualidad a la hora de la comida. La película cuenta veinticuatro horas de su vida doméstica, laboral y sexual, una vida de la que una noche decide escapar, y cuenta todo lo que le pasa en esta fuga que dura lo que dura la noche.
“En tierra hostil (The hurt locker)” narra el intenso día a día de un comando especializado en desactivación de explosivos durante la guerra de Irak liderado por el sargento Thompson. Cuando éste fallece en el transcurso de una misión, la unidad queda al mando del impredecible y temerario sargento James. El imprudente comportamiento de éste hará que sus dos subordinados, el sargento Sanborn y el especialista Eldridge, valoren seriamente el riesgo que corren en su trabajo y se planteen si realmente merece la pena continuar. Cuando una misión rutinaria en una ciudad se convierta en una auténtica ratonera para James y sus hombres, la verdadera personalidad del sargento aflorará, haciendo que sus vidas cambien para siempre.
Basada en el libro de John Carlin The Human Factor: Nelson Mandela and the Game That Changed the World, Invictus cuenta la verídica e inspiradora historia de cómo Nelson Mandela (Morgan Freeman) unió sus esfuerzos con el capitán del equipo de rugby de Sudáfrica, Francois Pienaar (Matt Damon), para ayudar a unir el país.
El recién elegido Presidente Mandela es consciente de que su nación sigue estando dividida tanto racialmente como económicamente debido a las secuelas del apartheid. Creyendo que puede unir a su pueblo a través del lenguaje universal del deporte, Mandela apoya al desamparado equipo de rugby de Sudáfrica cuando, con pocas probabilidades, participa en el Campeonato Mundial de 1995.
A principios del siglo XX, París es el centro del mundo. Los artistas, la moda, el teatro, la música… y las cortesanas, esas mujeres tan bellas y experimentadas en el arte del amor que llegan a ser mantenidas por los hombres poderosos de la época. Léa de Lonval es una cortesana que ha conseguido llevar una vida agradable y ya no ejerce como tal. Una mañana va a almorzar con su antigua compañera Madame Peloux, que está acompañada por un joven que resulta ser su hijo, Chéri, como ella le llama. Madame Peloux tiene grandes proyectos para él, pero Chéri debe convertirse primero en un hombre.
Título original: Precious: Based on the Novel Push by Sapphire
Género: Drama
País: Estados Unidos
Duración: 109 minutos
Estreno en España:
5 Febrero 2010
Dirección:
Lee Daniels
Interpretación:
Gabourey Sidibe
Mo'Nique
Paula Patton
Mariah Carey
Sherri Shepherd
Lenny Kravitz
Stephanie Andujar
Chyna Layne
Amina Robinson
Xosha Roquemore
Angelic Zambrana
Sinopsis:
Claireece 'Precious' Jones tiene 16 años, es obesa y analfabeta y espera su segundo hijo de su propio padre ausente. Vive en Harlem, el reino de los invisibles, de los sin voz, con su madre, una reclusa cruel que mira la televisión sin cesar y la somete a los más denigrantes abusos. Forzada a abandonar la escuela a causa de su embarazo, Precious acaba en un instituto para casos desesperados. Y allí, en el último escalón de aquellos que ya han bajado todas las escaleras, está la señorita Rain, una maestra joven, combativa y radical a través de la cual Precious tendrá la posibilidad de recuperar su voz y su dignidad descubriendo un nuevo mundo en el que puede al fin expresarse de una manera que nunca antes había imaginado.
El director cinematográfico Guido Contini (Daniel Day-Lewis) se encuentra en Venecia en mitad de una profunda depresión. No consigue recuperarse a nivel profesional ni tampoco su vida privada está en un buen momento. Varias mujeres le atormentan, entre ellas su esposa (Marion Cotillard), su amante (Penélope Cruz), su madre (Sophia Loren), su musa (Nicole Kidman), su diseñadora de vestuario y confidente (Judi Dench) y hasta una periodista americana que le persigue (Kate Hudson). Todo ello mientras intenta centrarse en la producción del musical 'Nine'.
Para Mary, nada es normal, sobre todo su relación con los demás. Cuando le organizan una cita a ciegas con el apuesto operador de cámara Steve, Mary cree que la química entre ellos es evidente y que Steve es “él”. Steve, por otro lado, piensa que Mary está loca. Mary, absolutamente segura de haber encontrado a su alma gemela, decide hacer lo que haga falta para estar con él. Comienza a perseguirle sin descanso mientras Steve recorre el país cubriendo las noticias de la actualidad.
La película está basada en la novela de Cormac McCarthy ganador del Premio Pulitzer en el 2007, del que ya se ha adaptado con un rotundo éxito su novela "No es País para Viejos". La historia transcurre en un mundo apocalíptico arrasado por una guerra nuclear, en el que un padre y su hijo viajan hacia la costa para buscar un lugar seguro donde asentarse. Durante su travesía se cruzarán con los pocos seres humanos que quedan, la mayoría de los que o bien, se han vuelto locos o se han convertido en caníbales.
Juan cree haber observado en Ramona cierto tipo de insinuaciones, de forma que se atreve a entrar en su habitación en mitad de la noche. Ramona ha imaginado una relación romántica, pero, instintivamente, sin poderlo remediar, él procede a una violación que nada tiene de romántico. El resultado es un cambio radical en ambos, de tal magnitud que ambos dejan de ser lo que han sido hasta el momento para pasar a una zona irracional donde los instintos son el eje de la conducta.
Cuando el problemático adolescente Michael vuelve a casa después de un año en una escuela militar, se encuentra a su madre, Susan, enamorada del que pronto será su padrastro, David, que se ha mudado a su casa. David dice que quiere formar la familia perfecta. Pero conforme empiezan a conocerse, Michael rápidamente se convence de que David está lejos de ser tan perfecto como aparenta…
Pensaba yo que 2012: Doomsday, era un mal film que sería superado ampliamente por esta 2012 de Roland Emmerich (Soldado Universal, Independence Day, El Día de Mañana), pero me equivoqué. El susodicho supera a la versión de los chicos de The Asylum, pero sólo en el apartado técnico, pues el resultado final es un producto de dos horas y media donde lo único salvable son sus espléndidos FX, a pesar de que están al mismo nivel de majadería que el resto del film.
El guión de 2012 es el principal lastre que la película lleva consigo, gracias a una incompetencia alarmante que impide crear situaciones con un mínimo de sentido, a la vez que sazona la historia con diálogos de baratillo que no pegan ni con cola con lo que se nos pretende narrar y se olvida de su interesante premisa a los pocos minutos de metraje Además, el trazado de los personajes tampoco es que sea un alarde de innovación, dado que se venden miserablemente a los más trillados tópicos, por lo que la película funciona sólo en el caso de que aceptemos que somos testigos de lo idiota en su expresión máxima. Montones de escenas no sirven más que para provocar la risa histérica en el espectador, aterrado ante la imbecilidad de lo que está viendo, gracias a que los responsables de este mastodóntico bodrio no tienen muy claro el concepto de espectacularidad. Sólo nos queda disfrutar de la apoteósica destrucción del mundo, ya que un concepto tan importante como es un buen guión se pierde totalmente en el afán de mostrarlo todo de la manera más exagerada posible. Cierto es que el cine de Emmerich tiene de todo menos lógica, ya que si nos acordamos de determinados momentos de Independence Day, podemos echarnos las manos a la cabeza (y eso que aquella cinta me gustó), pero con esta película he alcanzado mi límite, y existen niveles de majadería que me resisto a aceptar, especialmente si incluyen escenas con el típico niño ostiable.
2012 podría definirse como el típico producto millonario con pretensiones a las que no se puede ni acercar, un mero ejemplo de anti-cine palomitero completamente vacío e incluso insultante, preparado para que los espectadores acudan en masa a la sala de cine y salgan de ella con un sentimiento contrario a lo que su director pretendía lograr. Y es que no vale para nada tener a un buen puñado de competentes actores entre los que están John Cusack o Danny Glover si no se saca más partido a los personajes que interpretan, y si la historia que se nos cuenta es tan abrumadoramente imbécil.
La duración de 2012 es otro punto a tener en cuenta: es excesiva, y aunque al menos la cinta tenga la decencia de lo aburrir, dicha virtud sólo es debida a su capacidad para producir vergüenza ajena. ¿Qué más queda? Pues poco, muy poco, por lo que esta nueva entrega de cine catastrofista puede ser considerada como un blockbuster muy poco recomendable con dosis muy limitadas de cine que ofrece lo que muchas películas ofrecen hoy día: una visita al cine cuya única consecuencia es la pérdida innecesaria y dolorosa de casi ocho euros.
En resumidas cuentas, la nueva película de Roland Emmerich es un paquete de espectaculares efectos especiales puestos al servicio de la nulidad cinematográfica más atronadora.
No vamos a lamentarnos por la cantidad de años que Cameron se ha mantenido alejado de las salas comerciales. Preferimos regocijarnos por el hecho de que haya regresado al redil sin defraudar. Cameron, que siempre se apunta al carro de la modernidad, esperó 10 años porque la tecnología aún no había evolucionado lo suficiente como para poder satisfacer sus deseos cinematográficos. Ahora, tras esa larga gestación, por fin podemos disfrutar de Avatar, la epopeya galáctica en 3D que supone una revolución en el cine tal y como lo conocemos. Damos fe.
Jake Sully es un ex-marine en silla de ruedas que, a pesar de su cuerpo tullido, todavía es un guerrero de corazón. Jake ha sido reclutado para viajar a Pandora, donde las corporaciones están extrayendo un mineral extraño que es la clave para resolver los problemas de la crisis energética de la Tierra. Al ser tóxica la atmósfera de Pandora, ellos han creado el programa Avatar, en el cual los humanos "conductores" tienen sus conciencias unidas a un avatar, un cuerpo biológico controlado de forma remota que puede sobrevivir en el aire letal. Estos cuerpos están creados genéticamente de ADN humano, mezclado con ADN de los nativos de Pandora, los Na'vi. Ya en su forma avatar, Jake puede caminar otra vez. Ha recibido la misión de infiltrarse entre los Na'vi, los cuales se han convertido en el mayor obstáculo para la extracción del mineral. Pero una bella Na'vi, Neytiri, salva la vida de Jake, y todo cambia.
Vale, sabemos que esta historia no es nueva. Pero tampoco lo era la de Titanic y arrasó en todo el mundo. Más allá de tópicos típicos, la historia funciona como un tiro, tiene un ritmo trepidante y no da ni un solo respiro al espectador. Los personajes, algunos más que otros, crean empatía y desde luego te llevan con ellos en su aventura durante las dos horas y cuarenta minutos del metraje, algo más de lo que consiguen algunas otras cintas de acción y aventura. Desde luego labor de los actores, por supuesto, pero también gran mérito de Cameron, que demuestra en su regreso que sigue en plena forma y cada vez más ambicioso técnicamente.
Aunque la verdadera revolución viene de la mano de la técnica del 3D y los efectos especiales y visuales. Tal es la magnitud del salto cualitativo, que se podría comparar a presenciar una proyección de El Cantor de Jazz, de la primera película en color, o incluso de la primera película en formato panorámico. Por mucha palabrería que use, no sería capaz de explicaros lo que supone poder distinguir decenas de profundidades diferentes en un solo plano dependiendo del objeto, o, lo que es lo mismo, un 3D de verdad, una tercera dimensión en la que cada elemento presente en el plano tiene su propia profundidad. Una verdadera 'ventana' a otra realidad.
Una tecnología que deja muy atrás a otras película que pretenden utilizar el 3D de forma hiperrealista, como Robert Zemechis en sus tres últimos filmes, que, a pesar de correr con su mérito, no pueden alcanzar este nivel de perfección, y que tardará en volver a verse, dado lo laborioso del proceso. En cualquier caso, Avatar está en la calle para marcar un antes y un después en la historia del cine y, desde luego, como acontecimiento o como hito tecnológico, lo ha conseguido.